domingo, abril 15, 2018

Cuevas del Gaitanejo por Sierra Parda


XI Travesía del Jurásico (EL CHORRO), Cuevas del Gaitanejo por Sierra Parda
Sector: Presas Guadalhorce/Guadalteba (inicio  y final), orilla norte embalse del Gaitanejo y Sierra Parda
Inicio de ruta: Nosotros establecimos como parada para el autocar y resto de compañeros el pequeño parking (para unas 8-10 plazas) justo antes de atravesar la Presa Gudalhorce-Guadalteba, a menos de 50 m del inicio de la pista que nos lleva a la Necrópolis de Las Agulillas. A menos de 5 minutos en coche desde el Restaurante el Kiosco (EL CHORRO)
A unos 15 minutos del cruce de carretera Campillos-Ardales, tomando dirección "El Chorro" (este cruce se encuentra muy cerca de la base del "Castellón de Peñarrubia", para quienes vengan por Campillos.
Pero en realidad el punto de inicio, viniendo con un número menor de vehículos (sin autocar), sería cualquier pequeña explanada, junto a la carretera, en el tramo que va de la presa del Guadalhorce a la cantera de áridos (orilla este del embalse del Guadalhorce). Esto dejaría la ruta en poco más de 13 km.
Distancia aprox. Unos 15 km
Desnivel acumulado subida: 600 m
Nivel dificultad física: Medio
Nivel dificultad técnica: bajo, excepto en el tramo que sube desde la Presa del Gaitanejo hasta las cuevas, donde en más de una ocasión se hará necesario el uso de las manos con alguna trepada y tramos cortos de sendero con mucho vuelo.
Punto más elevado: 550 m (Panel descriptivo Mirador de los Embalses del Guadalhorce.
Tiempo aprox. Entre 7-8 horas, dependiendo del tiempo que le dediquemos a la visita a las cuevas.
Tipo suelo: 70% campo través y senderos antiguos por la orilla norte del sendero del Gaitanejo y Sierra parda, parcialmente invadido de matorral, sobre todo de retamas, matagallos, romero. 9% Ascensión (y descenso) por zona caliza con algún que otro caos de bloques y pequeñas trazas de senda de cabras montesas entre el Arroyo Tosaires y las Cuevas del Aire y de la Borrega. 10 % inicio y final por la carretera de las presas del Guadalteba y Guadalhorce, campo través y antiguos senderos abandonados a penas mantenido por trazas de fauna de la zona y campo través, 10% pista terriza coincidiendo con la Etapa 20 de la Gran Senda de Málaga: Embalses del Guadalhorce-Guadalteba-Estación de El Chorro. 1% tramo de cañaveral, normalmente embarrado coincidiendo con nuestro paso bajo el Arco Gótico.
Tipo de recorrido: circular
Resumen itinerario: Entorno de las presas del Guadalhorce y Guadalteba - Orilla norte del embalse del Gaitanejo-piedra Cabeza y trompa del Elefante-Casas cueva y presa del Gaitanejo- barranco de Turán y de Todosaires,  Cuevas del Aire y de La Borrega- barranco de Todosaires-Sierra Parda- Entorno las presas del Guadalhorce y Guadalteba.
Fecha y meteorología: Sábado 14 de abril, después de un viernes muy lluvioso, se cumplieron los pronósticos de un sábado de cielos radiantes con nueves de transición y suave viento norte, ideal para la caminata. La parte negativa fue que con intensa lluvia del miércoles y el viernes, el día antes, mas toda la lluvia caída de las últimas semanas, nos encontramos el terreno y el matorral muy empapado en las primeras horas de la mañana y las rocas algo resbaladizas en el tramo de ascensión a las cuevas.
Simultáneamente otros compañeros del club optaron por hacer aquella misma jornada la Etapa 20 de la Gran Senda de Málaga entre la zona de los embalses
44 participantes: Desde distintos puntos de Taiwan, Sevilla, Cádiz y Córdoba vinieron: Shi Chiun Hung “Olivia”,  Álvaro Millán Padilla, Reinaldo “El Senescal de la Bahía”, Manuela Cuesta, Belén Blanco, Yolanda Castro,  Maite Narváez "¡Al Cielo con ella!" Manuel Jesús Rodríguez , Maria Luis "El Duendecillo de Sierra Horconera", Héctor "El Caimán de Puente Genil", Carmen Beltrán “La Montaraz de la Serranía”, Elena Santamaría "La Chica que hablaba con los árboles”, Cristina Elvira (Fichaje invernal, 80 Millones) y su marido Juan Manuel Sánchez Arjona (Federado con Sendero Sur).
Y desde distintos puntos de la Costa del Sol: Isabel "Una senderista de Málaga"
Martín Cardoso, Paco "El Generoso", Doctor Leal, Pepe Guerrero "Maestro Geobotánico", Ana Pérez Soler “La Doctora Quinn”, Salvador Gómez “El Ornitólogo”, Sancho Adam “Master Cheff”, Pepe Valenzuela, Laura Ezcurra “La Ninfa de Irati”, Rafa Castle "El Hombre de las mil cámaras", Lena Rakouskaya "La Princesa de Hielo" , Mikel González, Miguel Ángel Dueña,  Antonio Pascual "El Último Patriota", Mercedes González, Brida Bisculm, Marlis Hoffer, Manuel Esteban, Mª José Fernández Lara, José Mayorga “El Científico de los Montes de Málaga”, Paco Moreno, Fernando Pozo, Paqui Bravo, Fali Molina “El Retorno de Elvis”, Juan Antonio López Mayorga, Santiago Ruiz Aguilera y un servidor: Juan Ignacio Amador.
Fotografías: Las fotos de calidad son de Rafa Castillo y las fotos malas son de Juan Ignacio Amador.

Crónica Juan Ignacio Amador 
Breve descripción de la ruta:
Tal y como estaba previsto, echamos a andar desde el pequeño parking cercano  a las oficinas de la Confederación Hidrográfica del Sur, a tiro de piedra del inicio de la pista forestal que conduce a la Necrópolis de Las Aguilillas. Atravesamos la Presa del Guadalteba, bajo las aguas de este primer embalse, descansan las ruinas sumergidas de la localidad de Peñarrubia, desalojada a comienzos de la década de 1970, al igual que la barriada de Gobantes, cuyas ruinas descansan en el fondo del siguiente embalse, el del Guadalhorce. Como telón de fondo de nuestra trayectoria N-E a E y de izquierda a derecha podemos distinguir el Tajo del Cabrito (por encima de la cantera de Áridos), Sierra Llana, por encima de Sierra Parda (por donde discurre la mayor parte de nuestra ruta de hoy), la parte alta de los tajos Ballesteros con la inconfundible cumbre del Huma (1.191 m) a su derecha; la parte alta de los tajos que flanquean la entrada del Desfiladero del Gaitanejo que coincide con el inicio del Caminito del Rey; y la ganchuda cumbre del Pico del Convento (619 m), como cumbre más emblemática de la Sierra del Almorchón o de la Pizarra, que serán nuestras principales referencias visuales en muchos tramos de este itinerario.
Poco después de dejar atrás el aliviadero de la Presa del Guadalteba, a cuyos pies se encuentra lo que antiguamente se conocía como Junta de los Tres ríos, por ser el lugar donde confluían las aguas del Turón, Guadalhorce y Guadalteba, cruzamos la Presa del Guadalhorce, a cuyos pies se encuentran las construcciones desde donde los operarios controlan las compuertas y las cantidades de agua a liberar en sincronización con las presas del Gaitanejo y la Encantada. Al final de esta segunda presa es donde comienza nuestra ruta propiamente dicha. Pero hay que ser muy cautos en este punto porque si hay algún guarda forestal o personal de las presas suelen ser muy reticentes a que los excursionistas transiten por la carretera de servicio que dan acceso a las construcciones desde donde se controlan las presas (por cuestiones de seguridad ante posibles sabotajes), si bien nosotros, abandonamos esta carretera unos 200 m mas allá, accediendo a una vieja explanada e inmediatamente después descendiendo por un talud por el que accedemos a una pista asfaltada al comienzo y terriza más adelante, que queda  a nuestra izquierda. En apenas unos minutos dejamos unas construcciones a la izquierda del camino, unos 30 metros más abajo, se suceden, una caseta de agua donde podemos leer: “CHSE Coscojal”, una pequeña cascada que dejaremos a nuestra derecha y  la entrada de un túnel de emergencia o/y de servicio (mantenimiento) del túnel del Coscojal que dejaremos a nuestra derecha.
Una vez frente a la entrada del túnel tomaremos el difuminado ramal de sendero a la izquierda del callejón que da acceso al mencionado túnel, desde donde iniciaremos  un tramo algo selvático, donde el sendero que se adentra en el pinar, aparece parcialmente invadido por el matorral, que en mas de una ocasión hará difícil seguir la estela del viejo sendero, que  dejó de utilizarse después de que los últimos inquilinos de las casas cuevas de Sierra Parda, fueran abandonadas por sus últimos inquilinos a finales de la década de 1980. Desde entonces muy pocos se adentran por este sendero olvidado, que discurre en paralelo a la orilla N del embalse del Gaitanejo, que muy pronto tendremos a la vista, primero a unos 50 m de altura y después acercándonos a su orilla que siempre llevaremos a nuestra derecha. Poco después de atravesar una pequeña barranquera tributaria del embalse del Gaitanejo, esquivando algún que otro tronco caído, grandes retamas, debemos afrontar el paso por una zona muy proclive a embarrarse, sobre todo en época de lluvias, se trata de un tramo de cañaveral que coincide justo con la base del mal llamado Arco Gótico, que tanto llama la atención visto desde la otra orilla del embase. Este tramo de cañaveral, es de unos 30 m lineales, que iniciamos pasando por encima de un tronco caído, a partir del cual, debemos intentar caminar sobre toda la vegetación que podamos, para evitar hundirnos en la zona embarrada, hasta que unos 30 metros más allá, pisamos tierra firme, pasando por delante de una curiosa formación de arenisca conocida como "La Trompa del Elefante", donde aprovechamos para hacer la primera parada de reagrupamiento y la primera foto de grupo. A partir de aquí las veces de los visitantes del Caminito del Rey, nos llegará como un rumor desde la otra orilla del embalse, que irá creciendo conforme nos vamos aproximando a la orilla del desfiladero.
Si el tramo de cañaverales estuviera muy invadido de agua, estaríamos obligados a regresar sobre nuestros pasos unos 200 m atrás, hasta retornar al punto donde el sendero traza una cerrada curva, a la altura de una pequeña barranquera, tributaria del embalse, que nos permita pasar por encima del Arco Gótico, para volver a enlazar con el trazado de la ruta.
Después de la formación de arenisca del la “Trompa del Elefante”, afrontamos algunos tramos donde el antiguo sendero ha quedado parcialmente invadido por la exuberante vegetación de ribera y unos 400 m. más allá de la embarrada zona de manglares, llegamos a la las casas-cueva de Sierra Parda, que en su día llegaron a utilizarse como viviendas para los obreros de la construcción de la presa del Gaitanejo, el mantenimiento del Canal paralelo al Caminito del Rey y el funcionamiento de la Central. Concretamente estas fueron las  últimas en ser desalojadas en 1988, siendo sus últimos inquilinos: Francisco Ruiz Pérez y Francisco Sánchez.
Desde estas casas cueva, continuamos llevando en todo momento la antigua Central presa del Gaitanejo a nuestra derecha. Nos aproximamos al tramo más técnico de la ruta, salvando dos barranqueras, la primera coincide con la Cañada de Turán, que debemos afrontar con concentración por un angosto sendero con bastante vuelo hacia el fondo de dicha cañada, mientras pasamos por encima de un corto tramo de la vía del tren, hasta donde llegó el nivel de las aguas del Guadalhorce, en las inundaciones de 1955, después de aquel incidente, este corto tramo al descubierto fue hormigonado a modo de falto túnel. A nuestra derecha tenemos la Presa y Centralita del Gaitanejo construidas entre 1924 y 1927, junto a la cual se encuentra el punto de acceso al Caminito del Rey, con su habitual trasiego de visitantes, casquitos blancos en ristre.
Una vez al otro lado de la Cañada de Turán, nos encontramos con antiguos senderos de los operarios, mantenidos desde hace años por el paso de los numerosos grupos de cabras montesas que bajan a beber cada día hasta al bonito remanso que el Guadalhorce forma a los pies de la primitiva presa del Gaitanejo, poco antes de adentrarse en el desfiladero. Desde nuestra posición,  disfrutaremos de una perspectiva casi inédita de lugares tan conocidos como la entrada del Desfiladero del Gaitanejo, la antigua Central y Presa del Gaitanejo, o del Pico del Convento. Conforme vamos avanzando, vamos descubriendo antiguas casetas de operarios de la Presa del Gaitanejo, restos de antiguas instalaciones, un canal proyectado hacia el Desfiladero para complementar la infraestructura del Canal principal del Caminito del Rey, pasaremos por encima de las placas que marcan la altura que llegó a alcanzar el río Guadalhorce en las inundaciones de 1941 y 1955. Si echamos la vista atrás, disfrutaremos de una perspectiva privilegiada de la bóveda con rejillas de hormigón, que diseñó Don Rafael Benjumea Burín, tras la cual se encuentra la cámara de válvulas/compuertas (bajo la presa),
a través de la cual se veía caer el agua de la presa del Gaitanejo, como si estuvieras bajo una cascada. Esta presa se construyó entre 1924 y 1927 a modo de bóveda longitudinal de eje horizontal, aprovechando el encajonamiento de las laderas cercanas a la entrada del Desfiladero del Gaitanejo. Tiene 20 metros de altura útil y 35 metros de altura total desde los cimientos hasta el cerramiento de la bóveda. En su época fue considerada a nivel internacional como una innovación técnica y de ingeniería, siendo de las primeras de España en su modalidad. Actualmente la presa de Gaitanejo se ha acondicionado como presa de derivación para la central eléctrica Nuevo Chorro, construida en la salida del Desfiladero de Los Gaitanes a la salida del Caminito del Rey, en la zona conocida como "Las Combutas", donde seencontraba el primitivo Molino del Chorro.
La siguiente referencia orográfica es el arroyo Todosaires, importante hito geológico, pues su cuenca delimita la zona de areniscas que dejamos a nuestra espalda, con la zona de grandes bloques de caliza por donde iniciamos un escalonado tramo de ascensión, siguiendo algunas trazas de ganado y aprovechando cualquier pequeña hilera de tramo terrizo, que siempre será más cómodo que la roca desnuda, donde las abundantes lluvias del día anterior, nos había dejado un terreno muy resbaladizo, y eso que ya se acercaba el mediodía.
Por aquí predominan  grandes palmitos y esparragueras que en mas de una ocasión nos van a servir de agarraderas . Sin duda alguna, nos encontramos en el tramo más salvaje de la ruta, ningún paso es excesivamente dificultoso, pero da lña sensación de que nos encontramos en una "jinkana tipo humor amarillo", donde cada veinte metros ascendidos, suponen una pequeña conquista. Después de dejar a nuestra derecha una zona de perfil más suave, que se asoma al borde del desfiladero, debemos continuar ascendiendo hasta el extremo derecho de la pared que vemos cerca de la parte alta. Siendo nuestra referencia a seguir, una vieja estructura metálica que vista desde lejos parece el marco de una puerta y que forma parte del antiguo tendido eléctrico.
Llegando ya a la zona de las cuevas, la pendiente y el caos de bloques calizos aumenta, de manera que se hará necesario el uso de las manos, con pequeñas trepadas donde la gente alta tendrá más ventaja para afrontar la sucesión de escalones altos, al tiempo que evitamos las grietas y buscamos los mejores apoyos para no pisar en falso, hasta que llegamos arriba y nos encontramos con una de las grandes maravillas geológicas de la zona, se trata de la Cueva del Aire. Tal y como me informó uno de mis más ilustres maestros torcaleños (y del Chorro) Don Clemente González:  la signatura que aparece a la derecha de la entrada, donde podemos leer: AN 165 en descascarillada pintura azul, significa que pertenece al término municipal de Antequera (AN) y el número es el orden de descubrimiento, exploración y topografía, respecto al total de cuevas y "abrigos rocosos" descubiertos dentro de dicho término municipal numeradas por riguroso orden cronológico. 
Es decir, es como si fueran las matrículas de estas cavidades. Esto está perfectamente normalizado por la Federación Española de Espeleología y demás organismos internacionales. Para los que no tenemos conocimientos de espeleología podríamos describir esta cueva como " tipo túnel" porque desde su entrada ya se ve al fondo su salida, pero en este caso el término correcto sería el de "galería", que es el término que hace referencia a las cavidades con dos bocas.

 Finalizada la visita a la Cueva del Aire, tal y como hemos llegado a la misma, nos desviamos a la izquierda, remontando un pequeño veredón cubierto de vegetación que nos lleva a una especie de collado, a unos 15 m escasos a la izquierda dela entrada de la Cueva del Aire, y unos 10 metros más allá. Nos encontramos con la entrada de la Cueva de la Borrega (AN 166),  Mucho más larga e interesante que la anterior, en este caso la otra boca opuesta a la entrada se ve como un lejano punto de luz, distante al menos a 80-90 m de distancia, al que en este caso no se puede llegar tan alegremente porque hay que afrontar varios destrepes, que no se pueden afrontar sin la experiencia y el material requerido en estos terrenos, donde además hay que asegurarse de poder subir después por donde aparentemente se baja con tanta facilidad. Pero lo que sí se puede visitar con las debidas precauciones es un par de pequeñas galerías a muy poca distancia de la entrada, bordeando la parte derecha del primer destrepe con la ayuda de un rudimentario cable de acero, que nos conducen hasta unas bóvedas que también se asoman al interior del Desfiladero del Gaitanejo, pudiendo ver un amplio tramo del Caminito del Rey y reconociendo algunos hitos, como el angosto Puente de la Cueva del Toro. En ambos casos se trata de cuevas fósiles, excavadas por el río cuando este se encontraba a esta altura. Los espeleólogos las tienen catalogadas respectivamente como Cueva del Gaitanejo I y II.

Una vez finalizada la visita a estas dos cuevas, continuaremos más o menos sobre la misma curva de desnivel en dirección N-E, progresando inicialmente junto a la base de la pared que llevamos a nuestra derecha, hasta que las trazas de sendero, marcado por  las cabras, comienzan a marcarnos la zona más propicia para iniciar el pronunciado descenso hacia el arroyo de Todosaires, ya en dirección N, N-O. Una vez al otro lado del arroyo, nos reagrupamos para almorzar por encima del pequeño tajo que flanquea la orilla su oeste.
Reanudada la marcha, tomamos un corto trecho de sendero a la derecha (N-E), para, unos 30 m mas allá, desviarnos por un  ramal a la izquierda (N-O), adentrándonos en el denso pinar que caracteriza a Sierra Parda. Al llegar a lo alto de la primera loma, la tomamos como referencia, comenzando a ganar altura constante conforme progresábamos por la misma, prácticamente campo través, pero con matorral muy dócil y pequeñas trazas de cabras, zorros y jabalís, que siempre nos ayudaban a progresar con relativa comodidad manteniéndonos siempre por la loma, hasta que al llegar a la altura de una doble torreta de electricidad, cambiamos rumbo N-E, por N-O, desviándonos progresivamente a nuestra izquierda, atravesando poco después el cortafuegos que viene desde el LLano de la Cornicabras, para continuar rumbo N-O, volviéndonos a adentrar en el denso pinar, que unos 400 m mas allá ya nos conduce sin margen de error  hasta la pista forestal que atraviesa Los Llanos de La Cornicabra y que coincide con el trazado de la Etapa Nº20 del GR 249, Gran Senda de Málaga, que va desde la Barriada del Chorro, hasta la zona de los embalses del Guadalhorce, hacia donde nos dirigiremos nosotros, tomando esta pista a la izquierda, coincidiendo con nuestro final de recorrido, dirección OESTE, mientras vamos disfrutando de unas vistas privilegiadas del entorno.
Esta fue la Edición más corta de todos los Jurásicos hasta la fecha, porque nuestra intención era haber dedicado al menos una hora para que el grupo disfrutara con tiempo de sobra para la fotografía de la exploración de las dos cuevas y disfrutar de sus impresionantes ventanas hacia el interior del desfiladero del Gaitanejo y la pasarela del Caminito del Rey. No obstante, al reanudar la marcha tras el almuerzo y tomar las trazas de sendero que iban por encima de la loma, buscando siempre la mayor comodidad de progresión para el grupo, me dejé a menos de 100 m a nuestra derecha, un conjunto de casas cueva, que me hubiera encantado mostrar al grupo. Y que, de cara a una futura ocasión, recomiendo a quienes vayan por allí, continuar unos 200 m el sendero que discurre paralelo a la orilla oeste del arroyo Todosaires, hasta tener esas casas cueva a la vista, atrochando ladera arriba hasta llegar arriba, pues el terreno es relativamente dócil y más o menos se puede llegar por cualquier sitio. A partir de estas casas cuevas, sólo hay que continuar ladera arriba con rumbo N-O, para enlazar en pocos minutos con esta misma ruta, tal y como la tenemos descrita en el párrafo anterior.